El 13 de julio de 1602 se da un paso más
en esta política de reducción de calidad del vellón,
decretándose no solo la eliminación definitiva de cualquier
proporción de plata, sino también la reducción del
tamaño y peso de las piezas a la mitad.
Como consecuencia de esta medida, el vellón acuñado con
anterioridad a 1602 veía duplicado su valor, y por tanto se decreta
su resellado por cédula de 18 de septiembre de 1603. Así,
las piezas de dos maravedís pasan a valer cuatro y las de cuatro pasan
a valer ocho.
Los resellos de Felipe III llevan siempre una corona sobre el
valor, son circulares, cóncavos por el lado del valor y convexos
y lisos por el reverso. A menudo la moneda está visiblemente curvada.
En general la marca IIII se encuentra sobre monedas de 2 maravedís
de los Reyes Católicos, Felipe II o Felipe III, y la marca VIII
sobre 4 maravedís de los mismos monarcas. La moneda resellada debe
estar acuñada en fechas anteriores a 1602.