Rey de Castilla y de León (Valparaíso,
Zamora ?, 1199/1201 - Sevilla, 1252). Con él volvieron a unirse
ambas Coronas, al heredar el reino de Castilla por la muerte de su primo
Enrique I (1217) y el de León por la muerte de su padre Alfonso
IX (1230). Las dos herencias plantearon problemas y resistencias, salvadas
gracias a la habilidad diplomática de la reina madre Berenguela.
Una vez sometidos los nobles díscolos y unificados los dos reinos,
Fernando dio un fuerte impulso a la Reconquista, aprovechando la superioridad
militar obtenida sobre el Islam desde la victoria de su tío Alfonso
VIII en la batalla de Las Navas (1212). Dicha empresa habría de conducir
a la reconquista del valle del Guadalquivir, que convirtió al reino
castellano-leonés en un territorio mucho más extenso que cualquiera
de sus vecinos y el único que conservaba frontera terrestre con el
Islam (por la supervivencia del reino de Granada hasta el siglo xv). El
inicio de esa gran campaña guerrera fue aprobado en la Curia de Carrión
de 1224, coincidiendo con las luchas por el poder que se abrieron entre
los musulmanes al morir el sultán almohade Abú Yacub Yusuf.
Una tras otra fueron cayendo en manos cristianas ciudades musulmanas
tan significativas como Córdoba (1236) o Jaén (1246). Sevilla,
en cambio, resistió duramente, exigiendo añadir al esfuerzo
militar en tierra la actuación de la flota castellana del Cantábrico
bajo el mando de Ramón Bonifaz, que asedió la ciudad por
el río y bloqueó el Atlántico para impedir que llegaran
refuerzos. Finalmente, Sevilla se rindió al rey Fernando en 1248.
En cambio, no consiguió completar el dominio de la Baja Andalucía
con la toma de Cádiz -aunque lo intentó varias veces-, objetivo
que cumpliría su hijo Alfonso X. A la reconquista siguió
la repoblación de las tierras recién incorporadas mediante
repartimientos a caballeros y peones cristianos. Murió en 1252,
cuando preparaba una campaña para continuar la Reconquista hacia
el norte de África; fue enterrado en la catedral de Sevilla. La
Iglesia católica le canonizó en 1671.
ESTAS MONEDAS
SE ATRIBUYEN INDISTINTAMENTE A FERNANDO III Y A ALFONSO IX